¿Cómo planear (y cumplir) tus resoluciones de Año Nuevo?

Publicado por: Eventos en Hoteles |  
Categoría:  Convivios

El 2018 ya está aquí y además de tener la oportunidad para evaluar lo que hicimos o dejamos de hacer en 2017 es momento de definir las resoluciones de año nuevo.

Las estadísticas de personas que cumplen sus propósitos no son alentadoras, pues más del 50 por ciento los abandonan en febrero y hacia junio ya sólo queda un 20 por ciento trabajando total o parcialmente en lo que decretaron en enero.

¿Y por qué ocurre esto? Bueno, pues mucho tiene que ver con la motivación.

Así que aquí recopilamos una lista de consejos para cumplirlos. Se pueden aprovechar los eventos familiares para exponer lo que queremos hacer y así habrá testigos preocupados porque lo hagamos.

Escriba sus metas: Las estadísticas muestran que el 75% de lo que escribimos sucede. Poner sus metas en el papel avisa al cerebro que está "abierto a los negocios", así como el envío de un mensaje fuerte y positivo con el universo, declarando que estamos en el juego.

Ejercite el músculo de la voluntad: El objetivo debe ser algo que realmente quiera lograr, algo que tenga un significado profundo para usted, como por ejemplo estar más tiempo con la familia o contar con un ahorro al final del año.

Tenga fe: Entre de lleno al cambio. Ahora es un momento tan bueno como cualquier otro para empezar a trabajar por un futuro más satisfactorio. ¿Si no es ahora, cuando?

Haga un plan: Para que pueda manifestar sus objetivos, es necesario crear una serie de medidas claras y simples que pueda poner en acción.

Concéntrese: Todo comienza y termina en la mente. Si quiere caminar todos los días, no deje que el clima disuelva su determinación.

Sea específico: No escriba "Voy a bajar de peso", escriba por ejemplo “Voy a deshacerme de un kilo por mes”. Entre más específico sea, más enfocado estará el cerebro.

Visualice: Cuando se visualice en un estado, el cerebro entra en acción. Imagínese comiendo menos, haciendo más ejercicio, sonriendo, siendo feliz.

Menos es más: Cuantas más cosas trate de cambiar en un corto período de tiempo, menos probabilidades habrá de cambiar nada en el largo plazo. No trate de abarcar cien cosas. Con una pequeña lista de dos o tres podrá manejarlo mejor.

Establezca una agenda: La diferencia entre una meta y un sueño es una fecha límite. Ponga fechas límites y haga recuentos de avances y cosas por cumplir.

Una vez que lo tenga claro, asegúrese de releer esta publicación a mediados de 2018 para recordarse a sí mismo en este preciso momento en que quería cambiar algo de sí.

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